Algunos tips para ayudarles con los deberes

•             Procurar que el «momento deberes» sea importante para la familia: en un lugar fijo, es mejor si es su propio rincón de estudio. Si no se dispone de él, en un ambiente de silencio y trabajo general en la casa, sin distracciones, sin móvil, sin tele…

•             Establecer una hora de comienzo y otra de finalización.

•             A cada edad su tiempo. Con 15 minutos es suficiente para que los más pequeños lean, pinten, o ejerciten cálculos matemáticos. De 6 a 8 años: entre 30 y 40 minutos. De 8 a 10 años: una hora. A partir de esa edad: entre 60 y 90 minutos. En Bachillerato: entre dos y tres horas. Ojo, son tiempos aproximados, tenemos que tener en cuenta la velocidad y dificultades de nuestro niño y la cantidad de deberes que tiene para calcular mejor el tiempo que le damos. Al inicio es mejor darle tiempo de sobra y después ir disminuyendo ese tiempo si vemos que puede mejorarlo.

•             Hacer una pausa de entre dos y diez minutos cada hora de estudio.

•             No empezar por la asignatura más difícil. Pasados 30 minutos es cuando los niños alcanzan su máximo rendimiento. A la hora y media, el rendimiento disminuye. Deben afrontar las asignaturas más fáciles.

•             A partir de los 6 o 7 años ya son autónomos para empezar a hacer los deberes solos.

¿Qué hacer si aún no hace los deberes sólo?

•             No podemos establecerlo de golpe, sino ir retirando nuestra presencia poco a poco.

•             Podemos acompañarlo mientras saca todo lo que necesita y prepara la mesa de trabajo, con el tiempo esto tendrá que hacerlo solo. A continuación veremos con él todo lo que tiene que hacer hoy.

•             Podemos proponer una pequeña tarea y decirle que avise cuando la termine, cuando vaya a enseñarla, le reforzamos y concretamos otra tarea. Poco a poco aumentará la tarea que tiene que hacer solo antes de enseñarla, para que se vaya acostumbrando a trabajar en tiempos cada vez más prolongados.

•             Podemos emplear diferentes refuerzos dependiendo si la tarea está toda terminada o si además termina en el tiempo acordado (por ejemplo más o menos tiempo de juego, de televisión…). Aunque utilicemos refuerzos materiales, siempre acompañaremos con refuerzo social y valorando su trabajo y las consecuencias de hacer el trabajo bien.

•             Si no entiende algo, iremos al lugar de estudio a explicárselo.

•             Si cuando voy a explicarle, no me hace caso, monea, no colabora….  Es importante recordar que no debemos premiarle con nuestra atención. Le avisaremos “si no me atiendes, al segundo aviso, dejaré de explicarte y lo preguntarás mañana en el colegio”. Si no responde, soy consecuente con lo que le he dicho. Si más tarde vuelve con una duda diferente, realizo el mismo procedimiento sin recordarle o echarle en cara lo que hizo antes.

•             Algunos niños reciben la mayor atención exclusiva de sus padres en el tiempo de los deberes, por ello es importante que compartamos otras actividades con el niño y le prestemos atención en otros momentos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s